Verano 1993, una película personal sobre el VIH y el sida

Corría el verano de 1993 y Frida (Laia Artigas), una niña de apenas 6 años, vivía con cierta estupefacción cómo sus tíos (David Verdaguer y Bruna Cusí) la llevaban a vivir a un pueblo de Girona, tras el fallecimiento por complicaciones por el sida de su madre recientemente y de su padre unos 3 años antes. Así había querido su madre, que su hermano se hiciese cargo de su pequeña. Ahí comienza una historia autobiográfica, la ópera prima de la directora catalana Carla Simón, que no ha dejado indiferente ni a público ni a crítica hasta el momento.

Es ese verano de 1993 en el que Frida, la protagonista y alter ego de Carla Simón, comienza a descubrir a su nueva familia, y en el que se inicia un proceso agridulce de adopción forzosa de una niña que no entiende el duelo vivido.

La historia está dando mucho de que hablar este verano de 2017, pues ya ha sido preseleccionada para los Óscar por la Academia, junto a otras dos películas.

Natural, real, honesta, y muy premiada. Gran Premio del Jurado Internacional a la Mejor Ópera Prima en el Festival Internacional de Cine de Berlín, la Biznaga de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cine de Málaga y el Premio a la Mejor Dirección en el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires.

La historia que hay detrás de esta película pone en relieve como la sociedad de nuestro país vivía en silencio historias como la de Carla, en familia, ocultando el drama de una niña que no sabía asimilar por qué tenía que vivir con el hermano de su madre, o por qué sus padres habían fallecido. Como ha contado la propia Carla en rueda de prensa, no fue hasta los 12 años cuando conoció las causas reales de la muerte de sus progenitores.

Y es que el duelo infantil, y la gestión de la muerte por parte de los adultos frente a un menor, es uno de los temas conductores de la película, acompañado de una enfermedad que no tenía nombre por aquel entonces.

La película sirve también para desmontar mitos, puesto que en varias escenas se muestra el gran desconocimiento que la sociedad tenía por aquel entonces de la infección por VIH y la enfermedad. Una herida que se hace la pequeña Frida, el alter ego de Carla Simón, pone en alerta a las vecinas, en una escena cargada de incomodidad para el espectador.

La película Verano 1993 es también el descubrimiento de una joven promesa, la pequeña actriz Laia Artigas, que interpreta a esa niña de 6 años que no sabe muy bien cómo actuar ante su nueva vida.

 

pelicula1993Crédito: AVALON (pack de prensa)

Por suerte, la pequeña Frida cuenta con su prima pequeña, interpretada también magníficamente por Paula Robles, quien de forma inocente es su aliada y compañera de juegos y quien conecta y une a la familia poco a poco, superando escenarios y situaciones que a personas que viven con VIH o que han convivido con familiares que lo tienen, les suenan mucho.

Sin duda, una película, rodada en catalán, que ahora se estrena en cines de todo el país, y que será historia de nuestro cine.

 

Fuentes en este artículo:

https://elpais.com/cultura/2017/08/17/actualidad/1502959056_732921.html

https://elpais.com/cultura/2017/03/22/actualidad/1490198499_638541.html

http://www.lavanguardia.com/cultura/20170628/423724963270/verano-1993-vida-carla-simon.html


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