Thomas Neuwirth, el resurgir del fénix.

Así es, estamos hablando de Conchita Wurst, el personaje artístico creado por el austríaco Thomas Neuwirth.

Hace unos meses Conchita volvía a las portadas de medio mundo después de reconocer públicamente que era VIH positivo, tras haber sufrido chantaje durante muchos años.

Pero comencemos por el principio. ¿Quién es Thomas Neuwirth?

El pequeño Tom, hijo de Helga y Siegfried, nació en 1988 en Gmunden y pasó su infancia y adolescencia en Bad Mitterndorf, dos idílicas pequeñas ciudades en los Alpes austriacos.

Fue en 2006, a los 18 años, que Tom pudo mostrar a todos su talento participando en “Starmania”, un talent show de la televisión austríaca, quedando en segunda posición.

Pero no fue hasta 2011 que, en Colombia, el joven Tom se convirtió en Conchita Wurst, un frágil personaje femenino de ojos expresivos, larga melena y barba postiza. Así nació la abanderada austriaca de la tolerancia.

Como revela su biografía oficial, Conchita debe su existencia a la lucha de toda la vida de Tom contra la discriminación. Como resultado, creó una imagen sorprendente y rompedora: una mujer con barba. Así se convirtió en el catalizador de las discusiones sobre términos como “diferente” y “normal”, además de un vehículo para llevar su mensaje a todo el mundo de la manera más visible e inconfundible. Las apariencias, los géneros y los países de origen simplemente no importan cuando se trata de la dignidad y la libertad del individuo.

En 2012 la cadena pública ORF la postuló como candidata a Eurovisión Song Contest en representación de Austria, desatando la polémica y despertando al mismo tiempo el amor del pueblo austriaco.

Fue así que el “alter ego” del cantante Tom Neuwirth conquistó Europa, con su voz y su look provocador. Toda Europa empezó a cantar al unísono “Rise like a Phoeneix”.

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Su actuación fue mucho más que un espectáculo musical, todo un acto reivindicativo que convirtió a la joven en una figura mediática, adorada en su país y en toda Europa.

Conchita, sin pensarlo un segundo, dedicó su triunfo a las personas que creen “en un futuro sin discriminación” acallando las voces que se alzaban en contra de su actuación en el festival.

En los años siguientes fue embajadora de la comunidad LGTBI en el Europride de Amsterdam en 2016 y estrella invitada en World Pride Madrid 2017.
En el mismo año, Conchita organizó y actuó para Life Ball, el evento benéfico más grande de Europa que brinda apoyo a las personas con VIH o sida.

Pero fue en 2018 cuando Conchita volvió a las portadas de todo el mundo con sus declaraciones a través de sus redes sociales, publicando en su cuenta de Instagram:

“Ha llegado hoy el día de liberarme para el resto de mi vida de una espada de Damocles: desde hace muchos años tengo VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana)”.

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“Es irrelevante para la opinión pública, pero un examigo me amenaza con hacer pública esta información privada, y yo no le daré a nadie el derecho de causarme miedo e intentar de esta manera tener influencia en mi vida”

Con esto, Conchita quiere dar ánimo a todas las personas que están en situación similar, que luchan día a día contra la estigmatización de los que tienen VIH.

La ganadora de Eurovisión asegura que lleva años en tratamiento y que si antes no lo había dicho públicamente fue para no angustiar a su familia. Después de su confesión pública asegura sentirse motivada y más liberada que nunca, dando las gracias a todos por el apoyo recibido.

europride

La artista es un claro ejemplo de lucha y de valentía y será la principal embajadora del próximo Europride 2019. Una persona liberada, que cree en su propia vida, sin discriminación ni violencia, imparable con el amor y el respeto. Un mensaje muy humano para #compartirmomentos


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