¿Por qué (todavía) rechaza la sociedad a personas con VIH?

El virus del VIH es una infección crónica, que convenientemente tratada, actualmente permite llevar una vida prácticamente normal. El estadio de sida de la enfermedad ya no es común encontrarlo en personas que conviven con el virus, puesto que los tratamientos antiretrovirales, han conseguido frenar el desarrollo de la enfermedad en el organismo. La esperanza de vida ha aumentado a lo largo de los últimos 15 años en personas que viven con VIH en España, siendo ya casi el 50% quienes llevan diagnosticados más de 15 años.

El VIH no se nota si miras a la cara a cualquier persona que con el convive, y apenas ahora las personas que viven con el virus se atreven a visibilizarse como VIH positivos. En Compartir Momentos, hemos asistido y escuchado a personas con nombre propio que ponen el acento a una necesidad imperante entre el colectivo VIH, que es la búsqueda de la no discriminación en todos los ámbitos de su vida.

Pocas enfermedades o patologías reciben tantas bromas y tan mal intencionadas palabras como las que sufre el colectivo VIH. Imagínatelas, no hace falta que las reproduzcamos. Es quizá por desconocimiento y desinformación, y por una alarma que fue activada en el pasado a través de noticias, fallecimientos dramáticos, películas o historias que erizaron la piel a los jóvenes y no tan jóvenes de décadas pasadas.

Es muy difícil cambiar un estado de opinión generalizado entre la población sin campañas de concienciación social o sin una verdadera intención informativa por parte de los medios de comunicación generalistas por cambiar la percepción de la sociedad frente al VIH como infección, y a las personas que conviven con el mismo como ciudadanos con derechos que son en muchas ocasiones ultrajados.

Hace falta información sobre el VIH. Por ejemplo, nuestra campaña Compartir Momentos, de la mano de CESIDA ha recorrido distintos puntos del país ofreciendo información y preguntando a la sociedad actual. Todavía un 15% de la población sigue pensando que el VIH se transmite a través de un beso. Parece un dato menor, pero es ahí, en esa minoría desinformada donde comienzan las actitudes de estigmatización hacia los pacientes que conviven con el VIH.

Una herramienta fundamental para trabajar el estigma confirmado y la discriminación es la educación. Diversos estudios han demostrado que las personas mal informadas o desinformadas acerca de la transmisión del VIH tienen probabilidades mucho más altas de tener actitudes discriminatorias que las que están bien informadas.

Fuente: Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad

 

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Educar en la necesidad de que tocar, besar, o compartir un utensilio o un cubierto con una persona con VIH es posible sin miedo a infectarse. Educar frente al miedo infundado o a la desinformación es necesario. Sin educación, aparece el miedo a lo desconocido.

El pasado 1 de marzo, como todos los años, se celebra el Día Mundial para la Cero Discriminacion, y durante un acto en el que pudimos compartir momentos, conocimos los resultados de una encuesta realizada por la ONG Apoyo Positivo, entidad adscrita a CESIDA, a más de 1.700 personas. Se trata de un estudio con una base muy sólida, que arrojaba datos tan demoledores como que el 100 % de las personas reconocen que existe discriminación hacia las personas con VIH.

Si el 15 % piensa que un beso puede infectar de VIH, un dato que hemos constatado en otra encuesta realizada por Compartir Momentos, es todavía más preocupante que el 40% crea que los padres de un alumno con VIH deben informar al colegio en el que estudian sus hijos. ¿Por qué? La razón casi con total seguridad es el miedo a lo desconocido.

Como con cualquier otro hito informativo, se ha hablado del VIH cuando se creó una alarma social en el pasado, a raíz de su detección y de la incomprensión del funcionamiento de la infección. En cambio ahora, no es portada informativa la normalización y los avances socio sanitarios de las últimas dos décadas, y ni mucho menos se da cabida en los medios generalistas a los avances, o estos pasan desapercibidos. Es por ello que el 60% de los encuestados reconoce que existe estigma en el tratamiento de los medios informativos al VIH.

Si como sociedad nos sigue impactando y hacemos virales videos en los que en una plaza pública una persona porta un cartel que dice ser VIH positivo y pide un abrazo, es que sigue existiendo la necesidad por parte del colectivo de hacerse visible y de la sociedad de conocer que las personas con VIH están esperando que la sociedad les abrace, les integre y les comprenda.

Si eres de los que piensas que te vas a infectar por convivir con una persona con VIH, deberías informarte primero. Los mecanismos de transmisión son exclusivamente sexuales y sanguíneos. Es más fácil que pilles un constipado.

Ayúdanos a frenar el VIH. Cambiemos juntos las estadísticas. La respuesta al VIH está en la prevención, y sobre todo, en la educación.