Nos enfundamos las botas. ¡El Camino de Santiago nos espera!

Haz tú petate

Como hemos dicho en el punto anterior, el material puede variar dependiendo de la época del año en la que realicemos el camino, pero te dejamos unos consejos imprescindibles para comenzar a planificar el viaje.

Mochila: Entre 30 y 45 litros.

Saco de dormir: Ligero y compacto.

Cantimplora: Capacidad de al menos un litro.

– Bastón: Útil como punto de apoyo en subidas y bajadas.

– Calzado: Zapatillas de senderismo, ligeras y cómodas. Chanclas para la ducha.

– Camisetas: Una o dos técnicas para caminar.

– Pantalones: Uno para caminar y otro para el descanso.

Ropa interior: Dos mudas de calzoncillos y tres pares de calcetines.

– Sombrero: Gorra con visera o similar.

– Impermeable: Necesario en cualquier estación del año.

– Aseo personal: Jabón liquido, papel higiénico, toalla ligera, cepillo de dientes y un pequeño botiquín.

Documentación: Credencial del Peregrino, DNI o Pasaporte, dinero en efectivo, tarjeta de crédito y tarjeta de salud.

Accesorios útiles: Navaja suiza, linterna, teléfono móvil, pinzas y barritas energéticas.

Estos objetos serían los básicos para cualquier estación del año, pero si vas en invierno, no olvides ropa de abrigo y si vas en verano, un buen protector solar y un repelente anti mosquitos.

Ahora ya lo tienes todo para comenzar a soñar y como bien diría el gran Antonio Machado… Caminante no hay camino, se hace el camino al andar. Elige tu ruta, escribe tu propia historia en el Camino de Santiago y nunca dejes de #compartirmomentos


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