“Mi vida con VIH va a ser normal”

Jose Fley es un chico joven recientemente diagnosticado de VIH. No se esconde. Se ha integrado como voluntario de Adhara y su testimonio es valiente pues se visibiliza ante una audiencia repleta de público en el auditorio de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Sevilla.

Allí también se encuentra el doctor Fernando Lozano, médico internista en el Hospital Virgen del Valme de la capital hispalense. Lozano, es además Director del Plan Andaluz de VIH y sida y otras ITS, junto con Jesús García, vicepresidente de Adhara, única entidad específica de VIH de la ciudad de Sevilla.

Así se conocieron Jose, Fernando y Jesús, que compartían momentos el pasado 17 de mayo en Sevilla. El formato de Compartir Momentos en las universidades sigue teniendo gran aceptación porque se habla sin tapujos una vez más del VIH y lo que verdaderamente significa convivir con la infección.

A continuación un extracto de la entrevista a Jose Fley.

¿Cómo fue tu diagnóstico y cómo recibiste la noticia?

Yo empecé a tener síntomas el año pasado (vómitos, mareos, espasmos…) y cada día iba a peor. Acabé ingresando en el hospital. En una primera prueba de VIH me indicaron que era negativo. Sin embargo, tras la sospechas de los médicos, volvieron a realizar la prueba semanas después dando un resultado positivo. Tenía una primoinfección de VIH. En el momento en el que me lo dijo la médica yo me eché a reír, pensaba que era una broma, pero luego ya me explicaron que habían realizado una prueba de confirmación y tenía 10 millones de copias del virus en sangre.

¿Cómo te lo tomaste?

Lo primero que hice fue hablar con mi ex pareja y comunicárselo. Se lo tomó muy bien y yo, ante esa primera reacción positiva, también me lo tomé de manera positiva. Como estaba débil mi preocupación máxima era recuperarme. A las 2 o 3 semanas de la noticia sí que me empecé a preocupar y aparecieron los miedos, las dudas… pero por suerte conté con el programa de PARES hospitalarios y la ayuda de Adhara.

Compartir tu estado serológico es muy difícil.

Tras mi ex, se lo conté a mis padres, en el mismo hospital, ya que los médicos y las enfermeras le podían dar toda la información que iban a necesitar. Porque hablar con mis padres de sexo…

Además, también se lo dije a varias amistades. Siempre viene bien tener un grupo de amigos que lo sepan, para desahogarte. Son personas que, por suerte en mi caso, se lo han tomado bien.

¿Piensas que existe información suficiente sobre lo que es tener VIH?

Para mí, cero. Por eso estoy aquí. Si hubiese sabido lo que se ahora habría tomado más precauciones. Como estudiante de biología es cierto que algo sabemos, pero considero que solo damos la parte científica de la infección. No creo que nadie sepa lo que es vivir con VIH. Eso no se enseña en las clases.

¿En qué medida piensas que tu como paciente VIH tienes una responsabilidad de formarte para avanzar en la vida?

Si tú no estás informado de lo que tienes no vas a salir de casa porque vas a ir con miedo a cualquier lado.

La educación sexual se ha quitado de las aulas y el preservativo cada vez se usa menos. Tengo amigos que no usan condón. Por eso estamos aquí.

¿Cómo ves tu vida ahora y cómo vas a afrontarlo?

Mi vida va a ser normal. Yo me tomo una pastilla al día. Al principio del VIH, hace años, otras personas llegaban a tomar hasta 21 pastillas al día. La parte médica del virus está prácticamente superada. El único problema de ahora es contarlo y el rechazo social que conlleva tener esto.

Creo que debemos estar informados. Hay poca información y la poca que hay es mala. Y pienso que escuchar ciertas cosas nos ayuda. Ahora estoy de voluntario en Adhara y es algo que me ayuda bastante.